MIMICA TEATRAL INFANTIL

EL RICO Y EL POBRE

Anónimo - 9 Personajes (3 Mujeres + 6 Varones)


La escena se desarrolla en una vidriera de una juguetería en la que todos los juguetes están iluminados.

Los juguetes, congelados, son los siguientes:

  1. UN MATRIMONIO
  2. LA NENA (Hija del Matrimonio)
  3. UN DIARIERO CON SUS DIARIOS REALES
  4. UN HELADERO CON SUS HELADOS IMAGINARIOS
  5. UN GLOBERO CON SUS GLOBOS IMAGINARIOS
  6. UN RICO CON SU MALETIN REAL
  7. UN POBRE
  8. UN HADA CON SU VARITA MAGICA REAL

 

EL DESPERTAR

El Hada se encuentra sentada en una silla en el centro del escenario. Esa silla nunca cambiará de lugar.

Muy lentamente, el hada va cobrando vida, con movimientos muy lentos. Puede colocarse una música acorde. Es como un despertar. Descubre que puede pararse, andar, danzar. Mientras danza, va tocando a los demás juguetes que también cobran vida y descubren lo que son.

Todos deambulan por el escenario armónicamente.

Finalmente van saliendo de escena y quedan solamente el rico y el pobre a cada lado de la silla donde estaba inicialmente sentada el hada.

 

LA SILLA

Comienzan una serie de miradas cómplices con el público insinuando la conquista de la silla.

Van acercándose lentamente, en forma simétrica, hasta que el RICO logra sentarse en ella, desplazando al pobre.

El pobre quiere conquistarla de todas formas entonces se acerca al rico y se rasca la cabeza como si tuviera piojos.

Al rico esto le da asco y se levanta de la silla para alejarse.

En ese momento, muy rápidamente el POBRE conquista la silla.

El rico piensa cómo quitarle la silla al pobre.

Se le ocurre abrir su maletín. Saca un sándwich y pasea muy cerca del pobre para tentarlo. Llega a un costado del escenario donde apoya el sándwich y se aleja disimulando hacia el lado opuesto, pero cerca de la silla.

El pobre resiste y resiste pero finalmente cae en la tentación y corre hacia el sándwich.

En ese momento, el RICO ocupa la silla.

El pobre intenta encontrar una idea para reconquistar la silla.

Mientras el pobre come el sándwich, aparece en escena un DIARIERO.

El rico le compra el diario y comienza a leerlo.

Al pobre se le ocurre una idea y entonces se acerca detrás del rico buscando leer también el diario.

El rico cambia una y otra vez de lugar el diario pero el pobre siempre encuentra cómo posicionarse para estorbarlo en su lectura.

Finalmente, el rico, muy enojado, se para, tira el diario sobre la silla, y se retira a un costado.

En ese momento, el POBRE vuelve a recuperar la silla.

Cada vez es mayor el enojo del que pierde la silla y mayor el gozo de quien la conquista.

El rico piensa una nueva forma de quitarle la silla.

Busca en sus bolsillos y encuentra un billete. El pobre se da cuenta y empieza a desearlo.

El rico se lo hace desear paseándose delante de él hasta que lo deja caer delante de la silla, a una distancia tal que no podría ser tomado sin levantarse de la silla. El rico, muy seguro de sí mismo, espera a que el pobre caiga en la tentación nuevamente.

El pobre intenta llegar al billete sin levantarse de la silla pero es imposible.

Prueba distintas formas pero termina saliendo de la silla y atrapando al billete en el piso.

En ese momento, el RICO, muy tranquilamente, recupera la silla y el diario.

Una vez más el pobre perdió la silla pero esta vez le da mucha bronca haberla perdido por un miserable billete.

El rico fanfarronea su conquista sentado muy plácidamente en la silla.

 

LA NENA

Entran el MATRIMONIO con su NENA.

Todos están muy apurados.

Tanto el Padre como la Madre, le indican a su nena que debe quedarse ahí esperándolos.

La nena no quiere quedarse sola. Insiste en ir con ellos, pero ellos la niegan y la obligan a quedarse.

Con los retos de sus padres, la nena se ve obligada a quedarse sentada ahí, esperándolos.

Cuando se retiran sus padres, la nena comienza a llorar.

El pobre pudo ver toda la escena y se enternece.

El rico ni siquiera se dio cuenta de lo sucedido.

El pobre se acerca a la nena y trata de consolarla, pero la nena lo rechaza mirando para el lado contrario.

El pobre insiste pero lo único que logra es que la nena, además de triste, comience a enojarse.

El pobre no sabe cómo ayudarla.

 

EL HELADO

En ese momento entra un HELADERO.

El pobre, recordando que posee un billete, se le ocurre la brillante idea de comprarse un helado.

Llama al heladero, elige un helado y lo compra.

El heladero, al ver que se trata de una persona humilde, no le cobra el helado y se retira.

El pobre le agradece y muy feliz comienza a comer su helado.

La nena sigue sollozando y el pobre vuelve a insistir en consolarla, pero esta vez convidándole el helado.

Inicialmente la nena se resiste como antes, pero finalmente cede y ambos comienzan a compartir el helado, pasándoselo uno al otro.

El estado de ánimo de la nena ya ha cambiado y ahora tanto el pobre como ella disfrutan mucho y rien mientras comparten ese heladito.

El rico, aunque no les presta atención, igualmente los mira de reojo casi celoso.

 

EL GLOBO

Cuando están finalizando el helado, aparece el GLOBERO.

El pobre recuerda que posee un billete, entonces decide comprar un globo.

Le pide a la nena que se quede ahí y que cierre los ojos. La nena le hace caso.

El pobre se dirige al globero y le compra un globo, el más grande.

Le paga, y el globero se retira.

El pobre se dirige a la nena con el globo escondido tras su espalda. Le pide que extienda sus manos.

Coloca el hilo del globo en las manos de la nena y le pide que abra los ojos.

La nena abre los ojos y es magnífica la sorpresa al ver primero el hilo y descubrir hacia arriba el globo hermoso que le han regalado.

Está muy contenta.

Ambos empiezan a jugar con el globo (Inicialmente se trataba de un globo de gas, pero a partir de ahora se lo tratará como un globo común para poder desarrollar la escenas siguientes).

Comienzan a hacerse pases sentados.

Luego se paran y los realizan corriendo por todos lados.

El rico los observa y parece querer participar.

El pobre lo descubre y le insinúa a la nena que lo invite a jugar. La nena lo hace pero el rico se niega.

El pobre lo intenta y también fracasa. Le tiran el globo pero ni lo sabe agarrar.

Tanto insisten que al final lo convencen para que por lo menos juegue sin levantarse de la silla.

El rico es torpe y está muy tenso pero gradualmente va aflojándose hasta que termina jugando con ellos y el globo.

Los tres deambulan por todo el escenario haciéndose pases, piruetas y malabarismos con el globo.

La están pasando muy bien y se los ve muy felices.

Justo en el momento en que más se divierten y la nena posee el globo, entra nuevamente el matrimonio que la viene a buscar.

Como la ven jugando con desconocidos la retan pero ella lo único que quiere es seguir jugando.

No se lo permiten porque debe retirarse. Los padres enojados, la nena empieza a entristecerse.

La nena se resiste pero la llevan casi a la fuerza.

DESPEDIDA

La retirada del matrimonio llevándose a la nena forma un cuadro en el que el rico y el pobre, cada uno a un lado de la silla vacía, poseen un gesto triste y sus brazos extendidos hacia la nena, como queriendo retenerla. La nena está tomada por sus padres de un brazo pero el otro está extendido a sus compañeros de juego.

Cuando finalmente, sale de cuadro, queda la imagen, congelada por escasos segundos, del rico y el pobre con gesto triste y brazos extendidos hacia donde se retiro la nena.

 

EL FINAL

Una vez más el rico y el pobre se encuentran con la silla vacía, y ellos, cada uno a un lado.

Parece que van a repetirse las escenas de conquista de la silla.

Se van acercando gradualmente. Un paso uno, otro paso el otro, etc. Disimulando...

Ya están muy cerca de la silla, no se sabe muy bien quien la conquistará.

Ya enfrentados, con la silla de por medio, ambos elevan un brazo hacia atrás, parece que van a golpearse...

En ese momento entra el HADA danzando, que con su varita los toca y se retira.

La escena finaliza cuando ambos, al ser tocados por la varita, convierten la elevación de su brazo en un abrazo en "cámara lenta", y casi como desinflándose van a la posición de "cuclillas abrazados en bolita", por delante de la silla.

Imagen final congelada de ambos abrazados.

FIN DE LA MIMICA